La tecnología X-10 también es llamada "de corrientes portadoras" ya que utiliza la corriente eléctrica de la vivienda para transmitir la comunicación entre los elementos domóticos. Fue desarrollada en 1978 en Escocia. Es una tecnología simple que utiliza un protocolo de comunicación sencillo y algo limitado, pero que continúa en plena vigencia y es suficiente para resolver las necesidades de domotización de un hogar con costes asequibles.
Los módulos de X10 funcionan a base de "ceros y unos", donde la presencia de un impulso eléctrico equivale a "1" y la ausencia de impulso eléctrico equivale a "0". Con este sistema de una forma sencilla el protocolo X10 permite identificar hasta 256 elementos distintos enchufados a la red. A la combinación de ceros y unos que identifican cada elemento se le llama dirección, así que tenemos 256 direcciones distintas que podemos controlar con el sistema X10.

A su vez, las direcciones se agrupan en 16 códigos, llamados códigos de casa. Por tanto tenemos 16 grupos con 16 direcciones cada uno. Esto nos va a permitir el control individual de los elementos así como el control de zonas.
El protocolo de comunicación X10 tiene seis comandos que son encendido, apagado, reducir, aumentar, todo encendido y todo apagado. Esto nos permite el control básico de cualquier elemento de la red domótica. La única limitación que encontramos en este sistema es que no podemos "interrogar" a un dispositivo sobre cuál es su estado, es decir, por ejemplo no podemos saber si está encendido o apagado, sólo podremos ordenar que se encienda o apague. |